José Ramón Magarzo

Presidente de Altran España y Portugal

Ética en el negocio de consultoría

| 0 Comentarios

Después de años publicando con regularidad post sobre aspectos organizativos, estratégicos, financieros, de recursos humanos, legales…, en definitiva distintas materias relevantes en nuestro negocio de consultoría, me falta un tema que, en mi opinión, es tan importante si no mas que todos los tratados y creo que siempre prioritario. Hoy os escribo unas líneas sobre ética en nuestro negocio.

Cuando el comportamiento ético está en juego no debe haber razones ni estratégicas, ni financieras…, ni de ninguna otra índole que debamos anteponer, hablamos de algo tan importante y necesario que de él dependen nuestra reputación y, en gran medida, las relaciones solidas y duraderas con nuestros clientes.

Las declaraciones de los valores de las empresas consultoras siempre contienen, esencialmente, aspectos éticos, aspectos que no se paran en lo que se puede hacer, en lo que está permitido, van más allá…llegan hasta lo que se debe hacer, lo adecuado, lo ético. Hablan de integridad, compromiso, transparencia, confidencialidad…en definitiva de formas de proceder que, no siendo fácilmente regulables, están basadas en la confianza entre las partes.

Bajando al terreno de lo concreto y, sin pretender (no sería posible) enumerar todas las circunstancias en las que la ética debe ser la prioridad, voy a dar un repaso a los temas que se nos presentan con frecuencia y en los que pudiendo hacer lo que queramos, nuestros valores nos obliga a hacer lo que debemos.

Nuestros contratos deben expresar claramente lo que ponemos a disposición de nuestros clientes, es decir, el nivel de los profesionales y sus capacidades y cumplirlo, asimismo los honorarios que propongamos deben estar en consonancia con ello.

Muchos de nuestros contratos incluyen la clausula de que los gastos necesarios para la realización de los trabajos presupuestados no están incluidos y serán facturados aparte presentando…Podemos viajar por distintos medios y en distintas categorías, utilizar distintos hoteles y restaurantes…Nuestra obligación es ser razonables y entiendo que eso se consigue siendo muy comedidos.

Nuestros informes y consejos deben ser igualmente honestos…aunque esto nos perjudique ó comprometa nuestra mayor involucración en los servicios  que necesita el cliente.

La confidencialidad es esencial en nuestro negocio, a nuestros clientes les pedimos que nos faciliten información sensible que debemos tratar como tal. Aun recuerdo (en mis primeros años de consultor) la discreción con que nos hablaban los auditores de nuestra firma de los clientes que a veces compartíamos, aquello me parecía muy profesional y me inspiraba respeto por el compañero y  por la firma en la que trabajábamos.

Hay proyectos que exigen exclusividad, está claro que no podemos analizar los movimientos de la competencia para dos firmas que compiten…cuanto más contenido estratégico tengan nuestros trabajos más necesaria será esta exclusividad.

Estos comportamientos éticos tienen su origen en la voluntad de quien los practica ya que ó no están obligados por ley (fichar a un profesional de un cliente es legal y poco ético) ó son difícilmente demostrables.

Debemos decidir qué reputación queremos tener y asegurar los comportamientos coherentes con ese posicionamiento.

También debemos aspirar a trabajar con clientes honestos para los que la ética sea uno de sus valores.

Debemos aspirar y exigir que nos demanden y paguen según lo acordado así como que nos dediquen el tiempo y nos faciliten la información que necesitamos para el buen desarrollo de nuestros trabajos.

En definitiva si todos respetamos unas reglas, a veces no escritas, éticas, construiremos un excelente escenario sobre el que trabajar para beneficio de todos.

Deja un comentario

Campos requeridos marcados con *.


Pin It on Pinterest

Share This

¿Te parece interesante?

Puedes compartirlo en tus redes sociales